27 jun. 2015

¿Cuándo la afición se convierte en insana? Kpop + mosaico

Pocas veces me he sentido una gran seguidora de algún artista y muy pocas he formado parte de una comunidad de fans. En el primer aspecto sólo sabría nombrar a Alizée. Su debut Lolita es conocido por todos y aunque a mí por edad no debería haberme llegado esta pedazo de mujer, mis padres me la dieron a conocer e internet hizo el resto. En cuanto comunidad de fans... los foros de Laura Gallego fueron muy importantes en mi vida y era una forera muy activa además de tener ese sentimiento de sociedad, sentirte con orgullo una pieza más del puzzle. Pero os seré sincera, nunca he vivido ese sentimiento como una característica que me hace más valiosa y debo nombrar junto mi descripción personal, sólo algo más a lo que pertenezco y sólo yo y mis coetáneos saben.
2003. J'en ai marre. Alizée

Así que si así de íntimas vivo mis emociones y aficiones más cercanas, cabe esperar menos de aquellas que no están en este plano. En fin, no me siento swifti por escuchar a Taylor, ni sone a pesar de ser bastante fan de la música y haberme tragado algunas entrevistas o shows subtitulados. Tampoco soy otaku por gustarme algunos animes.

Todos sabemos qué somos, aunque en momentos de flaqueza dudemos. ¿Saber lo que somos es también saber lo que nos gusta? ¿Qué significa un sentimiento exacerbado por un gusto? La verdad es que tengo que discrepar casi de forma absoluta con la idea de que uno de los pilares de compatibilidad entre las personas son los gustos personales. Quizá soy yo quien exagera y deba admitir que es un punto importante, pero lo cierto es que no lo creo porque además, en caso de así ser, significaría también una visión muy vacía de ver la vida. No entiendo por qué reducir nuestra esencia y limitarla a rangos que no controlamos.

¿Os habéis percatado del extremado buen rollo en la convenciones de cómic, manga, videojuegos, ...? Compartir una sola afición pero vivirla en el extremo simplifica tu personalidad y sí te encuentras bajo la carpa de un evento de esta índole no eres más que un código que se llama como tu club de fans. Soy la primera que se siente cómoda y con una felicidad radiante al percibir tanto encanto por parte de todo el mundo, el trato que uno recibe en estos lugares es fantástico y disfruto mucho de los stands. 


Pero todos compartimos el carácter humano, así que podríamos aplicar esto a salir a comprar el pan, vamos a trabajar/estudiar... Ah. Ahí todo cambia. ¿Por qué? Simplemente porque ahí no somos nuestra afición, sino un interrogante múltiple y desconocido fuera de nuestro entendimiento. No me malinterpretéis, podemos ser amables y flanderinos 24/7 pero no es lo habitual. Menos las dependientes de mi ciudad que siempre están alegres. *Más cositas :3 *

No puedo evitar pensar que es un signo de carencia de otros valores el otorgar una magnitud tan desproporcionada a un club de fans. Frases como kpop is a lifestyle me hacen pensar rly nigga? que quien así lo crea vive en una nube; sólo comprendo -aunque no comparto- los casos de adolescentes que palíen otros problemas evadiéndose en un mundo de belleza coreana musical y estética... Una mente adulta que viva con la intensidad de un adolescente estas cosas me resulta más infantil que tierna. Hay que mantener sensibilidad en la vida, pero para mí esto no es un ejemplo. 

Por supuesto, no habrá quien falte para pensar que esta postura es de amargado. Que nadie se equivoque, fangirleo cosa mala los comebacks de los grupos que me encantan. Admiro su habilidad a la hora de desenvolverse en el escenario, en las entrevistar, de cantar, de bailar... 

Esto ha sido tan inesperado para mí como para el que lo esté leyendo pero cruzó este tema por mi mente y a modo de reflexión personal que podría haber guardado para mí pero no pasa nada si la publico porque nadie la leerá XD Pero siempre sentí algo contradictorio con estos hobbies que llegan a un nivel tan personal para muchos. La realidad es que es algo natural porque hasta el menos patriota se alegra y sorprende de encontrar un paisano en un viaje por el extranjero. Sin embargo, observo un matiz negativo en el otro ejemplo. 

Pero cerremos con la parte positiva: la de unidad y apoyo que se vive en estas comunidades, porque da igual que seamos el desconocido de la calle que nada te debe, en ese foro o bajo esa carpa estás rodeado de personas con las que empatizas porque han sufrido igual que tú las desgracias del grupo, apoyado en los buenos momentos y disfrutado los mismos contenidos. 
snsd llorando con su triunfo kissing you


KK N00b. TO' ESTO PA' QUÉ. 

Esta reflexión ha surgido de algo tan inocente como el deseo de poner una foto a mi listado de canciones en su mayoría kpop. No soy una seguidora veterana ni mucho menos pero los pocos que sigo me gustan bastante.

La idea de una imagen así me encantó:
pero la mayoría no los conozco y los que son archi-conocidos ni tan siquiera me gustan, especialmente en cuanto a boy bands se refiere xD

¡Pero es verano y soy joven! Tengo toda una vida por delante, estoy sana y bien nutrida, podría hacer casi cualquier cosa. ¡Toda esta energía debería ser empleada en... hacer un cutre mosaico! :D

Si echáis en falta algún imprescindible:

  1. No lo conozco
  2. Lo conozco y no me cuadraba el logo xD
  3. Lo conozco y me es indiferente -podéis realizar una ordalía (?)-


La historia es trágica. Aspiraba a ser un corazón gordo y sano de 47 pulsaciones/min y terminó por ser un trozo de pizz... un triángulo, un triángulo es más elegante. Así que cuando conozca los suficientes grupos para darle una forma más cursi y redondeada, ya lo haré XD

Por ahora sólo me queda ofrecer a todo al que haya leído hasta aquí: lo primero gracias y lo segundo es que eres libre de usar esta foto si te ha gustado. Si a alguien le apetece debatir de los primeros 28 párrafos los comentarios están para exactamente eso!

Feliz finde :3

PD. A ratos me dirijo a un "tú" a veces a un "vosotros". He intentado enmendarlo pero estoy saliendo loca. Si mañana sentís cierto complejo de Golum, mea culpa.

7 jun. 2015

Blood Promise - Richelle Mead


Llego tarde. Llego tarde al tren, a quedadas, a la tostadora. A todo. ¿Por qué iba a ser una excepción esto? Puede que el hype de Vampire Academy haya volado para muchos, siendo una novela más, que hasta haya quien la compare con Oscuros (diosito, espero que no). Pero la verdad es que siento mucha necesidad en hacer esta reseña y, qué demonios, cada vez este blog se ha convertido en algo más personal que público. No creo que esta reseña pueda aportar nada a nadie. Pero eso no lo puedo sentenciar so...

Como está muy mascada ya esta saga, ahí os va una reseña muy personal. Además de subjetiva.

Hace cuatro años, algunos recordaréis el Caos que hubo con el parón de producción de VA en español. Sinceramente, no me interesé por los detalles, supongo que la editorial no lo vería rentable. Ah, ahí estábamos nosotros, pequeños fans dispuestos a saltar a la yugular de quien nos privase de Rose y Liss. Aunque tomad lo último como plural mayestático, porque yo en mi pasividad, con total parsimonia y más chula que un ocho me dirigí a Amazon y pedí un bonito ejemplar de Blood Promise. En aquel entonces mi nivel de inglés no es el que es hoy -regulero-, pero ante la nada preferí jugármela. 120 páginas y paré.

Años después, con la selectividad a la vuelta de la esquina y sin haber comenzado a prepararla, miré el libro, me devolvió la mirada, hubo un momento de tensión callado y... lo retomé. Extrañamente recordaba perfectamente lo último que había leído y reiniciar la lectura fue tarea sencilla. Oh, lo de sencilla es un decir. No es sencillo aceptar debilidades y las ganas con las que lo he devorado rozan lo insano. En cuestión de unos pocos días ya no había libro. Mead* me ha forzado incluso a sentirme tan atada como Rose a la historia, quedándome noches sin dormir por no poder apartar la mirada. ¿Cómo iba a dormir sin saber si mis especulaciones eran ciertas? 5:30 am. Oh shit.

Es apabullante la cantidad de gente que coincide en que esta es de esas sagas que se supera, y el siguiente tomo no es una excusa para más barcos y putas, porque es incluso mejor. Esa mejora se experimenta entre el primer y tercer libro, dejándote seco este último. La verdad, no sé qué se opina sobre los demás tomos, pero este cuarto... es muy difícil opinar sobre él.

Todos cambiamos a lo largo de los años y muchísimo más en la adolescencia. Algo que no ha cambiado en mí es la curiosidad por la historia de St. Vladimir y lo idealizado que tengo a Dimitri. Pero lo demás, wow. Leyendo este libro me he dado aún más cuenta de lo que he cambiado y eso me dificulta opinar.

Ha sido una experiencia increíble, he especulado y fangirleado como nadie con cada giro argumental. Por otra parte, nunca había especulado y acertado tanto. Eso... tiene bastante de negativo si no estás muy entusiasmado con la novela. Para mí, como ha sido una ilusión tan grande devolver a estos personajes a mi vida, no mucho. Además, Richelle Mead me ha dejado con la boca abierta más de una vez. A pesar de todo lo detectivesca que he sido, ha habido muchos giros inesperados que me han declarado que no me quedan tan bien la gabardina y la lupa. Entonces me ponía de nuevo mi camiseta de I <3 Rose y en una pose más observadora disfrutaba del nuevo giro.

El mundo de VA tiene muchos engranajes sin apretar y la autora sabe muy bien como jugar con ellos, haciendo que encajen de forma matemática y mística. También tengo que halagar su forma de expresar lo obvio en un modo que impacte igualmente; es una gran virtud. Vaticiné el final con mis poderes idhunitas y aún así me quedé impactada.

Mi nota:


Ojalá a alguien entretenga esta reseña, que la siento como he dicho, una de las más personales y desenfadadas que he escrito ^_^

*necesito rendir tributo a Barnsdale que muy acertada se quejaba de la pronunciación del apellido como el imperativo del verbo mear! xD Con lo bien que habría quedado un Meeeeed.

24 may. 2015

Crítica a EUROVISIÓN


Esta misma noche se ha celebrado el 60 aniversario del festival de Eurovisión. Nunca he sentido especial devoción por este programa, el cual acaba de entrar en el libro de Récord Guiness como el programa más longevo, pero lo he seguido casi todos los años con ojos curiosos. Este año me he sentido un poco más emocionada porque realmente creía que no sólo llevábamos algo muy bueno sino que, y más importante, los demás países iban a sentir la canción igual de deslumbrante que la veía yo y muchos otros. Pobres ingenuos. 

Tenemos la mala costumbre los españoles por despreciar lo propio o incluso matizar todo con un tono burlón. Esto no es nuevo, ya lo expresaba el propio Valle en sus obras y de hecho perdura en la actualidad con casi cualquier tema como la polémica de los restos de Cervantes. Aunque este no es el tema que trato hoy, extrapolándolo a Eurovisión encontramos un calco. ¿Cuántas personas no desprecia el programa y se burlan de él? Muchísimas. Curiosamente, traspasando nuestras fronteras encontramos que el resto de países lo toman con mucha más seriedad. Incluso profesionalidad. ¿O hemos olvidado ya a Chikilicuatre? 

Este año ha sido asombrosa la calidad del programa. Personalmente, disfruto la gran calidad de la producción del programa hasta cada segundo de clip entre actuación y actuación. Afortunadamente, he podido comprobar este año que no era solo mi percepción. El apoyo hacia Edurne y su Amanecer era apabullante ya en la redes sociales. Aunque haters irracionales siempre habrá (recordemos a Jimmy Jump por un segundo sin darle más publicidad de la que ya se le dio) o simplemente gente que pasa de este programa, este año muchos españoles se han sentido orgullosos de la ejecución de Edurne.



España ha sido representada por una mujer que canta en directo como los ángeles, baila como una profesional, que ha interpretado la canción como una verdadera tigresa y que además es la belleza personificada. Incluso para algunos sería un plus que sea novia de un futbolista que juega para un equipo inglés. Pero... hagamos una pausa

España ha sido 21º puesto de 27.

Sinceramente, me entristece que un programa tan bien organizado, de tanta calidad en todos los niveles, pierda todas sus virtudes por algo que tiene solución. Este es un programa que aboga por la libertad, por la igualdad, por la diversidad; es decepcionante que las votaciones lo desprestigien tanto. Es triste que Serbia haya dado sus 12 a Montenegro (canción que muchos coincidiremos en que no los merecía) y aún peor... ser testigos de que no es producto de la casualidad al ver a Montenegro dar sus 12 a Noruega

El amiguismo entre países es INSULTANTE. Rusia se ha visto ganadora gracias a esa "complicidad" tras una racha de países del este votándola. Pero su puntuación ha dejado de crecer exponencialmente para convertirse casi en una constante; la racha había acabado y Suecia (la 2ª) seguía recibiendo votos. Es impresionante lo bien realizado que está el programa y para mí esto lo tira por los suelos. La canción de Alemania era buena y mirad donde ha acabado, igual que le ha pasado a España. 

Eslogan Eurovisión 2015

BUILDING BRIDGES... Quizá deberían construir un puente hacia la justicia y reforzado con wolframio a ser posible. Qué importa que hayan introducido un porcentaje de jueces por país si los países del este se votan entre sí, los nórdicos también y del mismo modo los del mediterráneo. Qué interés hay en ver una competición de la que ya sabes los resultados.

Lo dicho, he disfrutado este programa de luz y de color ~ con impresionantes puestas en escena como la de Suecia (que todos sabemos que la ha beneficiado muchísimo) o voces como la de Albania. Espero que los que lo hayáis seguido también lo hayáis pasado bien aunque los resultados sean cuestionables n.n